lunes, 29 de noviembre de 2021

Esperando una respuesta

Autor/a: Mª Ángeles Mata
Edición: 1ª ed.
Editorial: Grupo Buho
Año de edición: 2011
Número de páginas: 750
ISBN: 978-84-938166-5-0

Descubrí este libro en un mercadillo de libros de segunda mano y me llamó la atención la portada roja entre muchas otras amarillentas y ajadas. Esperando una respuesta estaba bien visible y destacaba sobre los demás, no sólo por su colorida portada si no porque estaba prácticamente nuevo: el lomo no tenía las típicas grietas de haber sido leído y las páginas continuaban blancas; daba la impresión de que su antiguo propietario ni siquiera se hubiera molestado en ojear sus hojas. Todo esto sumado a una atractiva sinopsis hizo que lo eligiera entre los demás.

La autora nos cuenta dos historias: por un lado, la de Magda en la Alemania de los años cuarenta. Una mujer capaz de hacer lo que sea necesario para descubrir qué es lo que le ha pasado a su marido, un fotógrafo de guerra que, de la noche a la mañana, deja de publicar sus fotos en el diario para el que trabaja y que le servían a Magda para saber que estaba vivo. Y, por otro, la historia de Beatriz, una anticuaria madrileña que deberá hacer frente al pasado de su madre, entere muchas otras cosas, y que tiene lugar en los años ochenta.

Ambas tramas están relacionadas entre sí por sus principales protagonistas, Magda y Beatriz, ya que son madre e hija, respectivamente, y el punto de partida para sus historias será una antigua carta que Beatriz encuentra en una antigua escribanía de su madre y cuyo contenido hará que se tambalee parte de su vida al ser de un hombre que no es su padre.

A partir de aquí se van desarrollando las dos historias llenas de intriga, espionaje, superación, celos, amor, traiciones y supervivencia a lo largo de sus más de setecientas páginas que se leen sin darse cuenta gracias al estilo sencillo y sin artificios de la autora. Ambas tramas se van intercalando para dejar al lector con ganas de saber qué les acontece a sus protagonistas en las próximas páginas. Sin embargo, los estilos son diferentes ya que la historia de Beatriz está narrada en tercera persona y la de Magda en primera y en forma de diario.

Para ser sincera tengo que decir que la historia de Magda me ha gustado muchísimo ya que se conoce el personaje en profundidad, resulta más atractivo éste y los secundarios de los que se rodea, que el de Beatriz; con menos fuerza y comportamientos adolescentes para una mujer adulta pero, repito, es mi opinión y, seguramente, otro lector se formará una opinión completamente distinta a la mía.

No obstante, he disfrutado mucho la lectura de Esperando una respuesta y me ha durado bastante menos de lo que pensaba en un principio cuando vi su volumen de páginas pero, pese a todo, no me ha parecido una lectura redonda. ¿Por qué? Porque a la historia desarrollada en los años cuarenta no le veo flecos sueltos y el final es bastante plausible cosa que a la de Beatriz sí le veo flecos que no termino de conectar entre unos hechos y otros y el final es muy laxo, precipitado y demasiado edulcorado a mi parecer. A parte de esto, no estaría de más una buena corrección ya que hay algunas erratas, faltas y expresiones un poco extrañas.

Dejando un poco de lado estas cuestiones la lectura, como decía, es agradable, ágil, y posee elementos suficientes para atraer a todo tipo de lectores.

P.S.: al tratar de buscar información sobre la autora he podido ver que éste libro se ha reeditado bajo el título de Lágrimas de amor y guerra pero, lo que más me ha llamado la atención, es que también hayan cambiado el nombre de la autora: ya no es Mª Ángeles Mata si no Marian Rivas. Curioso dato.

viernes, 19 de noviembre de 2021

Otra vuelta de tuerca

Autor/a: Henry James
Título original: The turn of the screw
Traductor/a: Antonio Desmonts
Edición: 2ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: DeBolsillo
Año de edición: 2004
Número de páginas: 203
ISBN: 84-9759-516-5

Siguiendo con el propósito de hacer incursiones en los clásicos de la literatura me he animado en esta ocasión con Otra vuelta de tuerca, considerada como la historia de fantasmas por antonomasia y de la que hay opiniones para todos los gustos.

James nos introduce en la historia a través de un grupo de personas que se ha reunido en vísperas de Navidad en un viejo caserón y, en torno al fuego, cuentas historias de apariciones en las que tuvieran como protagonistas a un niño. Uno de los invitados, Douglas, les habla de una historia en la que los protagonistas son dos niños y que nadie, excepto él, tiene conocimiento de la misma ya que fue la institutriz de aquellos menores quien le cuenta lo acontecido en la mansión de Bly.

A través de Douglas, la institutriz –de la que en ningún momento se sabe el nombre, sólo que es hija menor de un párroco de provincia- toma la palabra para contar en primera persona los hechos que vivió durante su estancia en la mansión.

Nuestra protagonista acepta el trabajo de institutriz tras entrevistarse con el tío de los niños que estarán a su cargo: Miles, de diez años, y Flora, de ocho, con la condición de no molestarle, bajo ningún concepto, con cualquier cosa que tenga que ver con sus sobrinos y siendo ella la responsable de las decisiones a tomar al respecto.

Cuando llega a la mansión de Bly el lugar no es tan lúgubre como ella pensaba pero, al caer la noche -como buena mansión victoriana que se precie-, invita a convertir cualquier ruido o sombra en algo poco natural. Al principio, todo transcurre sin incidentes; Flora es una niñita encantadora y la Sra. Grose, el ama de llaves, se convierte en su nueva confidente pero, tras las vacaciones y con la llegada de su otro pupilo, Miles –tan encantador como su hermana-, nuestra institutriz empieza a ver por la mansión a un hombre y a una mujer.

Por las descripciones de dichas personas, la Sra. Grose le confirma que son el Sr. Quint, el criado del tío de los niños, y la Srta. Jessel, la antigua institutriz. Hasta aquí, todo normal si no fuera porque ambos están muertos. Desde este momento se suceden una serie de acontecimientos que nos llevarán a un desenlace inesperado y sorprendente.

Tras leer Otra vuelta de tuerca me he quedado con una sensación de ambigüedad porque el final da lugar a que cada lector saque sus propias conclusiones al no haber ningún epílogo donde el autor aclare sus dudas, aunque, tal vez, esa fuera la intención de Henry James.

Aquí, lo importante –al menos desde mi punto de vista- no son los personajes sino la propia historia y, más aún, cómo se cuenta. Otra vuelta de tuerca tiene una carga psicológica bastante importante y James describe los lugares, los hechos y a los personajes de tal forma que el lector se mete de lleno en la historia y no sabe qué es real y qué no.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que esta historia se publicó por primera vez en 1898 y que la mentalidad de aquella época no es la de hoy en día al igual que la forma de expresarse tampoco es la misma. Digo esto porque hay temas que se tocan en el libro que nos pueden causar extrañeza como, por ejemplo, el papel de la mujer. En aquella época se nos consideraba seres inferiores que quedábamos relegados al cuidado de los hijos y de la casa –quienes se casaban- o a ejercer de institutrices –aquellas que poseían cierto nivel cultural- o costureras en el mejor de los casos. En la historia que nos atañe es la institutriz quien se encarga del cuidado y de las decisiones a tomar sobre todo lo que atañe a los niños, sin molestar al tío de los mismos. Otro tema que se trata es el de una supuesta relación incestuosa o varias, según la imaginación de cada lector, entre algunos personajes (como decía anteriormente, cada cual puede sacar sus propias conclusiones). También se trata, de forma muy superficial, el tema de la homosexualidad.

Respecto al estilo en el que está narrada Otra vuelta de tuerca y la forma de expresarse de los personajes, en mi caso, no me ha resultado fácil porque lo que se cuenta se hace de forma sesgada y enrevesada pero el lenguaje, propiamente dicho, tampoco es que sea excesivamente rimbombante.

También quisiera comentar que las novelas de terror del siglo XIX son muy distintas a las que se publican en la actualidad y puede que algunos lectores consideren esta lectura como una decepción en ese sentido pero, vuelvo a insistir, hay que tener en cuenta la época en que se publicó para no juzgar a la ligera esta historia.

Ahora bien, en qué grupo de lectores me sitúo ¿en el que han disfrutado con esta lectura o en el de aquellos a los que no le han gustado? Sinceramente, sí me ha gustado y la recomiendo porque es una lectura diferente pero que exige un poco de esfuerzo por parte del lector que, imbuido por el ambiente sugestivo que crea James, debe meterse en la historia para sacar sus propias conclusiones. También es cierto que me hubiera gustado, como decía más arriba, un epílogo ya que quedarme con la duda es algo que nunca me ha gustado.

sábado, 13 de noviembre de 2021

Empezando lectura 26

Sigo con mi propósito de perderle el miedo a los clásicos y, aunque me hubiera gustado leerlo el mes pasado, esta vez le toca el turno a Otra vuelta de tuerca de Henry James.
Otra vuelta de tuerca está considerada la historia de fantasmas por antonomasia y un hito insoslayable en la historia de la literatura universal. Protagonizada por una joven institutriz al cuidado de dos niños en una mansión victoriana, a lo largo de la narración intervienen presencias y personajes tal vez sobrenaturales. La anterior institutriz y el sirviente murieron en extrañas circunstancias. ¿Cuál es el secreto que se oculta entre los muros de la mansión?
La empecé anoche y no me dio tiempo a leer más que las primeras cuarenta páginas y ya van sucediendo cosas extrañas en la mansión. Por ahora me está gustado, a ver si continua así.

sábado, 6 de noviembre de 2021

La casa de las voces

Autor/a: Donato Carrisi
Título original: La casa delle voci
Traductor/a: Maribel Campmany
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Duomo
Año de edición: 2021
Número de páginas: 377
ISBN: 978-84-18538-13-1

Tras leer la trilogía de Marcus y Sandra, con la que disfruté como una niña con zapatos nuevos, me apetecía volver a leer algo más de Carrisi y me decanté por su última novela, La casa de las voces.

En esta ocasión Carrisi nos traslada a la ciudad de Florencia donde conoceremos a Pietro Gerber, psicólogo infantil especializado en hipnosis que trabaja para el Tribunal de Justicia de Menores.

Nada más abrir el libro nos encontramos con una niña que escucha su nombre en el silencio de la noche, al principio piensa que es la casa quien la está llamando pero vuelve a escuchar nuevamente su nombre. Avisa a sus padres y se dan cuenta de que hay alguien fuera, los extraños, y la regla número dos de esa familia es: “los extraños son el peligro”. Un comienzo inquietante que atrapa al lector para seguir leyendo y descubrir quiénes son los extraños y por qué son el peligro.

Pero no será el único enigma que nos propone el autor puesto que, por otro lado, Pietro recibe una llamada de una colega australiana para solicitarle que trate a una de sus pacientes que se encuentra en Florencia: Hanna Hall, una mujer que cree haber matado a un niño cuando era pequeña.

Como si de un ovillo se tratara, ambas historias se van a ir enmarañando hasta formar un nudo complejo y difícil de desenredar en el Pietro jugará un papel importante, y no sólo como psicólogo, pero hasta aquí os puedo contar para no dar más datos de los necesarios y picar vuestra curiosidad por lo que sucede en La casa de las voces.

Con un comienzo que descoloca al lector y una historia que se vuelve a cada página más enrevesada y desconcertante, Carrisi teje un thriller psicológico –y no una novela negra como pone en la contraportada, pero esto es una opinión totalmente subjetiva- en el que nos plantea los peligros a los que se pueden llegar a enfrentar los niños dentro de su propia familia.

Pese a que la carga psicológica tiene bastante peso en La casa de las voces también podemos observar una patina de cuento, un tanto tétrico, en el que las brujas, los fantasmas y los villanos no son lo que parecen o, ¿tal vez sí?

Aunque el peso de la trama recae sobre Pietro y Hanna, los personajes principales, también tenemos a personajes secundarios que van a tener un papel importante en el desarrollo de la historia como es Anita Baldi, la jueza de menores con la que trabaja Pietro.

Una de las cosas que me gustan de las novelas de Carrisi, a parte de sus comienzos brutales que atrapan, de la forma sencilla con la que narra y te mete de lleno en el argumento, de cómo juega con el lector engañándole hasta llegar al final en el que nada es lo que parece, es la ambientación pese a no recrearse en ella. Para quienes hemos tenido el placer de visitar Florencia reconoceremos en seguida lugares típicos como el Ponte y el Palazzo Vechio, Santa Maria Novella o el mítico Caffe Gilli que, en mi caso, siempre es un plus adicional a la lectura.

Aunque el final te lo ves venir, si has estado atento a lo que te cuentan los personajes, no le resta importancia a ese punto de sorpresa que ya habías intuito y todo cobra sentido aunque sí me hubiera gustado que hubiese un epílogo en el que se contase qué pasa con Pietro una vez que todo se aclara.

Por lo demás es una novela que se lee en nada ya que los capítulos son cortos, la letra generosa y se dosifica la intriga para que quieras seguir leyendo, así que, es una buena lectura para quienes gustamos de thriller psicológicos.

Por último me gustaría agradecer a Babelio y a la editorial Duomo el habarme facilitado la lectura de La casa de las voces.

Cito una frase de la novela que es bastante demoledora: “Para un niño, la familia es el lugar más seguro de la tierra. O el más peligroso”.