jueves, 26 de agosto de 2021

Los siete maridos de Evelyn Hugo

Autor/a: Taylor Jenkins Reid
Título original: The seven husband of Evelyn Hugo
Traductor/a: Nora Inés Escoms
Editorial: Umbriel
Edición: 5ª ed.
Año de edición: 2020
Número de páginas: 384
ISBN: 9788416517275

Hay veces que salir de tu zona de confort puede depararte sorpresas agradables y, otras, no tanto. Cuando vi por primera vez este libro no me llamó nada la atención pero, a medida que fui leyendo reseñas, me picó la curiosidad porque las críticas eran bastante positivas. Así que, finalmente, me animé a darle una oportunidad a Los siete maridos de Evelyn Hugo, mi primera toma de contacto con la obra de Taylor Jenkins Reid.

Pese a que la protagonista indiscutible es Evelyn Hugo a quien vamos a conocer en primer lugar es a Monique Grant, una periodista que no está en su mejor momento, puesto que está en plena separación del que fue su marido, y en lo laboral tampoco es que haya despuntado especialmente en su carrera pero sigue esperando ese artículo que la haga destacar. Quizá su oportunidad está más cerca de lo que ella cree puesto que, un día, su jefa la hace llamar para decirle que Evelyn Hugo, la estrella de Hollywood de los años sesenta, la ha escogido para que escriba su biografía pero, ¿por qué elegir a una periodista prácticamente desconocida cuando se puede elegir a alguien de renombre? Evelyn escoge a Monique por un motivo concreto pero no lo conoceremos hasta, prácticamente, el final del libro.

Tras llevar años retirada del mundo de la farándula y haber recibido propuestas para contar su historia será ahora, a sus setenta y nueve años, cuando Evelyn decide contar su vida desde su infancia en Brooklyn hasta el momento actual. Así será como conozcamos a Evelyn Herrera, una hija de emigrantes cubanos que no tuvo una adolescencia nada fácil, y que a los trece años descubre el poder de su atractivo físico y no duda en usarlo en su propio beneficio.

A lo largo de sus siete matrimonios iremos conociendo cómo Evelyn Herrera se convierte en Evelyn Hugo, la diva de los años dorados de la meca del cine, y hará todo lo que sea necesario para conseguir sus objetivos.

Los siete maridos de Evelyn Hugo es una historia potente, sobre todo por su personaje principal, Evelyn, que eclipsa todo lo que la rodea y cuando su historia se alternaba con la de Monique estaba deseando que ésas páginas pasaran rápido para volver a centrarme es su historia. Reid crea un personaje que se hace a sí mismo, fuerte, con mucha personalidad pero también con sus luces y sus sombras.

Pese a que Evelyn es el epicentro de la trama también tenemos personajes secundarios importantes y bien perfilados, entre ellos –a parte de Monique- están Harry, uno de los maridos de Evelyn, y Celia St. James que también tiene un papel importante en el devenir de la historia pero os dejo con la intriga.

Una de las cosas que más me ha gustado de esta lectura, a parte de los personajes, es que la autora toca temas muy interesantes a la par que delicados; entre ellos, están los malos tratos, la homofobia, el racismo y el papel de la mujer en aquellos años. También hace un repaso al mundo del cine de aquella época y lo que se esconde entre bambalinas.

Otro punto a destacar, a mi parecer, es el gran amor de Evelyn que no fue ninguno de sus siete maridos. Una historia muy bien llevada, con sus tiras y aflojas, que es uno de los puntos claves de toda la novela y que en aquella época hubiera supuesto todo un escándalo (otra cosa más para picar vuestra curiosidad).

Respecto al final me ha dejado una sensación un poco agridulce porque, aunque el final en sí mismo me ha gustado y parecido correcto para cómo se ha ido desarrollando la historia, conocer el motivo por el que Evelyn elige a Monique para que escriba su biografía me ha resultado poco plausible y traído un poco por los pelos pero es una opinión totalmente personal.

Estructurado en siete partes, una para cada marido, y con una narración sencilla y sin artificios Reid crea una novela muy fácil de leer y con un buen ritmo lector que engancha de principio a fin y, según he leído, se inspiró en actrices como Elizabeth Taylor (se casó en ocho ocasiones con siete maridos diferentes, dos veces con Richard Burton), en Ava Gardner (que contó los secretos de su vida a un periodista) y en Rita Hayworth (por sus orígenes latinos, fue hija de padre sevillano).

domingo, 22 de agosto de 2021

Libropolis. Tres años después


Pese al traslado y la mudanza de principios de año, la apatía lectora y otras cuestiones personales, Libropolis continúa su andadura –a trancas y barrancas- y, por tercer año consecutivo, seguimos compartiendo nuevas lecturas, descubriendo nuevos autores /as y espero que, también, ratos agradables.

Durante este tiempo muchas de vosotras seguís estando ahí, hay gente que se ha ido y otros que han ido llegando pero gracias a todas/os y a cada una/o de vosotras/os por haberme descubiertos nuevos géneros, por animarme a leer lecturas que quizá por mí misma no me habría animado a descubrir y, sobre todo, por dedicar un rato de vuestro tiempo a pasaros por este rincón.

Mil gracias.

miércoles, 18 de agosto de 2021

Book tag 11: Los derechos del lector


Mientras me pongo al día con las reseñas pendientes os dejo este book tag que tal vez ya conozcáis. En mi caso se lo vi a Señora Literaria pero el original es de La cueva de Charles. Aclarado los derechos de autoria nos ponemos en faena.

Derecho a no leer: Libro que no has leído pero cuya adaptación de cine te encanta
El pianista de Roman Polanski es una película que me encanta y Adrian Brody está espectacular en el papel de Wladyslaw Szpilman. El libro en el que se basa es El pianista del gueto de Varsovia de, valga la redundancia, Wladyslaw Szpilman pero me da mucha pereza ponerme con su lectura y no sé hasta que punto la versión cinematográfica es fiel al libro.

Derecho a saltarse páginas: Libro que hayas buscado sólo lo interesante
El primero que me viene a la cabeza es No eres mi tipo de Chloe Santana, libro –desde mi punto de vista- plagado de clichés que me aburrió por lo predecible que es y en el que lo único que destaco son las “conversaciones” que mantiene la protagonista con su diario pero este tipo de libros tampoco me entusiasma, así que, nada, lo predecible lo leí por aquí pasó María.

Derecho a no terminar un libro: Libro que hayas dejado a medias
Soy bastante cabezota y no me gusta abandonar una lectura pero, como ya he comentado, abandoné en su momento El nombre de la rosa de Umberto Eco y a punto he estado de abandonar La sombra de la sirena de Camila Läckberg hace no mucho.
Con el de Eco me animé a leerlo años después y, sintiéndolo mucho, no me gustó nada de nada; se me hizo una lectura tediosa, excesivamente descriptiva y terminó aburriéndome.
Debería tener menos remordimientos de conciencia y abandonar más lecturas.

Derecho a releer: Libro que hayas leído varias veces
La bruja Mon de Pilar Mateos, mi libro favorito de cuanto era pequeña que he releído ni sé las veces; la última, cuando lo encontré en la anterior mudanza. Son cuatro historietas muy divertidas que tienen a una bruja cascarrabias como protagonista pero a la que las cosas no le salen como ella quiere.

Derecho a leer cualquier cosa: Un libro con no muy buena reputación que hayas leído y te haya gustado
Mi grado de masoquismo tiene su límite y, si un libro no lo ponen muy bien, suelo dejar pasar cuando hay unanimidad de criterio pese que me hubiera llamado, a priori, la atención así que no tengo ningún libro para incluir aquí.

Derecho al bovarismo: Un libro con el que hayas “fangirleado” demasiado en tu juventud
La firma o La tapadera de John Grisham. Este libro me lo recomendó mi amatxu (mi madre) e íbamos comentándolo según lo iba leyendo, recuerdo que lo leí en nada pero estuvimos las dos hablando sobre él varios días.

Derecho a leer en cualquier lugar: Lugar más extraño o peligroso en el que hayas leído alguna vez
Soy de leer en cualquier parte y siempre llevo un libro encima. El sitio más rato ha sido en la cola del baño del Anfiteatro Flavio (Coliseo), creo que había hasta lista de espera, así que saqué el ebook y a leer.

Derecho a hojear: Libro que hojees constantemente
Il cucchiaio d'argento (La cuchara de plata) es un libro de recetas tradicionales de la cocina italiana. Me lo regalaron cuando vivía en Italia y, de lo manoseado que lo tengo, se le han desprendido algunas páginas.

Derecho a leer en voz alta: Un libro que te gusta leer en voz alta
No me gusta leer en voz alta porque me desconcentra mucho pero sí me gusta leerle cuentos a mi sobrino y soy de poner diferentes voces a los personajes. No sé quién de los dos disfruta más.
Nuestro último libro "favorito" (vamos cambiando según los gustos de mi sobrino) es El capitán Hugo y los piratas de Peter Bently e ilustrado por Helen Oxenbury. Un libro de aventuras protagonizado por tres niños que convierten un día de playa en una estupenda aventura pirata, con tormentas y todo.

Derecho a callarnos: Un libro que no sepas ni quieras explicar por qué te gusta tanto
Si un libro me gusta explico lo que haga falta pero sí que es cierto que hay libros a los que, por mucho que se diga sobre ellos, no se les hace justicia. Con los últimos que me ha pasado esto son Los girasoles ciegos de Alberto Méndez y El chico de las bobinas de Pere Cervantes.

Hasta aquí el book tag de hoy, espero que os haya entretenido un rato.

martes, 10 de agosto de 2021

Al acecho

Autor/a: Noemí Sabugal
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Sevilla
Editorial: Algaida
Año de edición: 2013
Número de páginas: 434
ISBN: 978-84-9877-828-1

Cuando se publicó Al acecho en 2013 no paraba de leer reseñas sobre la joya que era éste libro, la maravillosa prosa de la autora y que había sido galardonado con el XXXI Premio de Novela Felipe Trigo, entre muchas otras cosas, y decidí comprarlo pero, a la vista está, otras lecturas fueron relegándolo al ostracismo de la estantería hasta que por fin le ha llegado el turno.

Sabugal nos traslada al Madrid de 1936, concretamente a los meses previos de la Guerra Civil, donde la ciudad vive convulsa por los acontecimientos políticos que crispan los ánimos de quienes la habitan. Una ciudad gris, donde los atentados y enfrentamientos son el preludio del golpe militar contra el gobierno de la Segunda República y la antesala de una guerra que dejó un país sembrado de muerte, terror y miedo durante tres años.

En este escenario donde el hombre acecha al hombre, el inspector del Cuerpo de Investigación y Vigilancia, Julián Fierro, se enfrentará a la investigación de tres asesinatos en los que las víctimas son niñas que aparecen estranguladas y cuyos cadáveres presentan un decoro inusual al estar sus lazos perfectamente anudados sobre el cabello, sus manos cruzadas sobre el regazo y los vestidos bien estirados sobre las piernas.

La autora recrea en Fierro a un hombre desencantado de la vida que no toma partido por nada ni nadie, que tiene sus propias reglas y se comporta como un canalla haciendo uso y abuso del poder que le otorga su puesto. A fin de cuentas, un personaje bastante real, como también lo es Adela –la mujer con la que Fierro mantiene una relación y de la cual no está enamorado-, una exprostituta que trata de dejar atrás su pasado pero en cuyo foro interno no se ve como una mujer decente, o Concha, madre de Fierro y devota creyente que quiere que su hijo siente la cabeza.

Así pues, tenemos un escenario magníficamente recreado, una ambientación histórica muy detallada y unos personajes totalmente creíbles que podrían hacer las delicias de quienes gustamos de la novela policial. Sin embargo, la investigación de los asesinatos es algo secundario puesto que el eje central de Al acecho es la recreación histórica de la ciudad de Madrid en los meses previos a la Guerra civil y esto ha hecho que no me termine de gustar.

Con esto no quiero decir que sea una mala lectura, ni mucho menos. Es una obra bien escrita en la que Sabugal demuestra un dominio del lenguaje con una prosa en muchas ocasiones poética y en la que el trabajo de investigación se aprecia en la cantidad de datos y personajes históricos que pueblan las páginas, así como en los recortes de periódicos de la época que le dan más realismo y ayudan al lector a trasladarse al Madrid del 36. Pero el ritmo lento, demasiado pausado para mi gusto, me ha resultado un tanto aburrido y las páginas se me hacían cuesta arriba a medida que iba avanzando en la lectura.

Sinceramente, hubiera preferido una novela con mucha más acción en la que la investigación de los asesinatos tuviera mayor peso puesto que, cuando me animé a hacerme con el libro, creía que era lo que iba a encontrar en esta lectura pero no ha sido el caso.

Así que, quien quiera adentrarse en las páginas de Al acecho y espere una novela policial la encontrará, sí, pero que tenga en cuenta que el peso de la acción no recae en la resolución de los crímenes ni en el porqué de los mismos.

Portada: http://4.bp.blogspot.com/-btef0F3QC7Q/Ucako0JRdkI/AAAAAAAAPCc/fkrOp76IQxs/s1600/descarga.jpg