miércoles, 23 de diciembre de 2020

Felices fiestas


Aunque este año sea más atípica que nunca ya está aquí la Navidad y, pese a no ser unas fechas que me gusten especialmente, os quería desear que paséis unas buenas fiestas y que las disfrutéis como buenamente podáis. Sé que echaremos de menos a las personas que queremos y con las que no podemos compartir estos días pero ya queda menos para volver a crear momentos para recordar. Si decidís viajar para estar con vuestros familiares, por favor, tener cuidado en todos los sentidos y no sólo en la carretera.

Por mi parte aprovecharé estos días de vacaciones para hacer un parón bloguero, desconectar y reencontrarme con los pequeños placeres de la vida. Espero que terminéis estupendamente este annus horribilis y que 2021 os depare solo cosas buenas.

Hasta la vuelta, felices fiestas.

La maldición de Hill House


Autor/a: Shirley Jackson 
Título original: The haunting of Hill House
Traductor/a: Óscar Palmer Yáñez 
Edición: 1ª ed. 
Lugar de edición: Madrid 
Editorial: Valdemar 
Año de edición: 2008 
Número de páginas: 256
ISBN: 9788477026211

La maldición de Hill House se publicó por primera vez en 1959 y, actualmente, está considerada como una de las novelas más brillantes del género de terror gótico del siglo XX, convirtiendo a Shirley Jackson en una de sus figuras más brillantes, y en la que Stephen King se inspiró para escribir El resplandor. Con una premisa así es fácil sucumbir a los encantos de una novela en la que Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación, es el eje principal de la historia.

Conoceremos al doctor John Montague, especializado antropólogo cuya vocación real es analizar las manifestaciones sobrenaturales en casas encantadas; por ello, tras oír hablar de los extraños fenómenos que tienen lugar en Hill House decide alquilarla y ver qué es lo que sucede en dicha mansión. Pero no estará sólo ya que contará con la ayuda de Eleanor, una joven que se ha pasado la vida cuidando de su madre; Theodora, una vivaracha artista y Luke, sobrino de la propietaria de Hill House.

El grupo parece congeniar bien desde un principio y, tras las debidas presentaciones, todos le preguntan a Montague por qué están en Hill House; las dos jóvenes por haber respondido voluntariamente a su llamamiento y Luke por imposición de su tía. También les cuenta que la historia de la mansión está rodeada de escándalos donde la locura, el suicidio y las demandas judiciales tienen su protagonismo así como que todos los anteriores inquilinos abandonaban la casa antes de lo previsto y advertían a todos para que se mantuvieran lejos de Hill House.

Qué es lo que sucede para despertar esas advertencias es algo que os dejo descubrir por vosotros mismos si os adentráis en las páginas de La maldición de Hill House.

Shirley Jackson crea una historia de terror psicológico con unas buenas descripciones, especialmente de la casa a la que dota de vida propia y que parece observar a sus visitantes, desde un halo oscuro y siniestro donde puertas y ventanas que se dejan abiertas se cierran por sí solas, entre otras cosas. Sin embargo la creación de los personajes me ha parecido floja, con actitudes infantiles, muy planos y poco creíbles. No he conseguido congeniar con ninguno de ellos y el personaje de Eleanor, sobre el que recae la mayor parte del peso argumental, es el que más tedioso me ha resultado por no decir que es insoportable.

Sé que hay mucha gente a la que este libro le ha gustado mucho pero, para mí, lo más destacable es los acontecimientos que suceden por cuenta de la propia casa, es decir, las manifestaciones paranormales y me hubiera gustado que se ahondara más en ellos pero la autora los corta rápidamente y hace que algunos personajes le resten importancia. Esto, unido a lo que comento de ellos, ha hecho que no disfrute de La maldición de Hill House y que su lectura se me haya hecho muy tediosa pese a que los capítulos son cortos y el estilo de Jackson es bueno. Tampoco han contribuido los personajes secundarios, especialmente la Sra. Montague (por prepotente y arrogante), ni la Sra. Dudley que, aunque podría haber dado más juego, me ha resultado muy repetitiva respecto a sus obligaciones como empleada de Hill House.

Con el final también he tenido mis más y menos ya que, por un lado, me ha parecido predecible pero, por otro, es lo que toca en una historia como esta. Que me hubiera gustado otro final en el que la casa en sí misma hubiera puesto la guinda, pues sí, aunque tal vez sea así y no he sabido apreciarlo como tal.

No sé si es que tenía unas expectativas muy altas con esta novela o que no la he leído en el mejor momento pero La maldición de Hill House, pese a tener elementos más que atrayentes, no ha sido la lectura sobre casas encantadas que espera encontrar.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Empezando nueva lectura 19


Después de leer Westwood, lectura que no me terminó de convencer del todo, me apetecía volver a leer una historia ambientada en época de guerra con las que suelo disfrutar bastante, así que, cuando vi La luz que no puedes ver de Anthony Doerr me animé a cogerlo prestado en la biblioteca. Eso sí, esta vez no voy con las expectativas demasiado altas porque hay opiniones para todos los gustos respecto a este libro. A mí, de momento, me está gustando.
Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo.
En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.
Siguiendo al ejército alemán, Werner deberá atravesar el corazón en guerra de Europa. Hasta que en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo los caminos de Werner y Marie-Laure por fin se crucen. Y sus vidas cambien para siempre.
Esta es la lectura que me acompañará en el fin y comienzo de año. Y a vosotros, ¿qué libro os acompaña en estos días?

jueves, 10 de diciembre de 2020

El bosque sabe tu nombre

Autor/a: Alaitz Leceaga
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: DeBolsillo
Año de edición: 2020
Número de páginas: 626

En marzo de este año descubrí a Alaitz Leceaga con Las hijas de la tierra, novela que disfruté mucho y que me dejó con ganas de seguir leyendo algo más de esta autora bilbaína; por eso me he animado con la que fue su primera novela en el panorama literario, El bosque sabe tu nombre.

Retrocedemos en el tiempo hasta los años veinte para viajar a Basando, un pueblo ficticio de la costa vasca, donde conoceremos a las gemelas Zuloaga: Estrella y Alma, idénticas a excepción del color de los ojos, ya que Estrella tiene heterocromía, pero ésta no será la única característica que las distinga puesto que Alma es capaz de hablar con los muertos mientras que Estrella parece no poseer ningún don especial.

Pese a ser hijas de marqueses y disfrutar de una vida acomodada, con todo tipo de lujos, a las gemelas les gusta jugar en el sombrío bosque cercano a su casa. Una tarde, tras haber hecho una de sus habituales incursiones, deciden volver por los acantilados de la costa y Alma ve a su abuela Soledad. Eso sólo significa una cosa, que está muerta y su espíritu se les presenta para contarles su historia y la maldición que pesa sobre sus nietas; puesto que una de ellas morirá antes de cumplir quince años.

Todo trascurre con normalidad hasta la víspera de la funesta fecha. En villa Soledad, la casa de los Zuloaga, se prepara una fiesta de la que todo el mundo hablará con motivo del cumpleaños de las gemelas. Entre las risas, conversaciones y discurrir del festejo, algo sucede y la profecía se cumple impidiendo que una de las hermanas apague las velas de la tarta.

A partir de aquí el fantasma de la difunta acompañará a su gemela a todos los rincones a los que le lleva la vida, desde el internado suizo al que la mandan tras la fatídica fiesta hasta un rancho en Estados Unidos. ¿Conseguirá volver a Basondo? ¿Quién de las dos gemelas es la que sobrevive a la maldición? Y qué es lo que pasó en la fiesta son cosas que descubrirás si te animas a adentrarte en las páginas de El bosque sabe tu nombre.

Nuevamente me he encontrado ante una historia que engancha desde sus primeras páginas si bien he de decir que me costó congeniar con una de las gemelas, a medida que iba leyendo, fui comprendiendo su carácter altivo, caprichoso y envidioso y los roces se fueron disipando.

Escrito en primera persona por la gemela superviviente –obviamente no puedo decirlos quién es porque os destriparía la lectura- será ella quien nos cuente en primera persona la historia de la familia Zuloaga así como la de dos personajes secundarios que tendrán bastante peso en la trama: Carmen y Catalina.

Leceaga vuelve a hacer gala de un lenguaje sencillo y unas descripciones muy vívidas en las que parece que puedas sentir el romper de las olas sobre el acantilado del Cantábrico o sentir la humedad sombría del bosque en el que juegan las gemelas y que será un escenario clave a lo largo de la historia. También los personajes vuelven a estar bien descritos y definidos, tanto los principales como los secundarios y cada uno cumple perfectamente su función, pero si tuviera que elegir entre uno de ellos me quedaría con uno de los secundarios: Catalina. Conocer su historia –que la vas intuyendo poco a poco- y ver cómo evoluciona su personaje a lo largo de las páginas me ha gustado tanto como la historia de las gemelas Zuloaga.

El bosque sabe tu nombre es una historia de celos, envidias y venganzas pero también de cómo era el papel que desempeñaba la mujer a principios del siglo XX, de las diferencias entre clases sociales y la lucha por la supervivencia en un mundo de hombres.

A lo largo de sus más de seiscientas páginas, que se estructuran en cuatro partes, y que se leen con fluidez gracias a capítulos no excesivamente largos y a la abundancia de diálogos, he vuelto a notar que algunas páginas sobran y que el componente fantasioso o mágico que poseen las hermanas Zuloaga está sobredimensionado en algunos momentos y no me ha terminado de convencer del todo pero tampoco soy muy entusiasta de la fantasía.

Pese a todo ha sido una lectura entretenida que ha cumplido las expectativas que tenía puestas en ella pero, no sé si será porque lo leí en primer lugar o porque la historia en sí misma me gustó más, me quedo con Las hijas de la tierra. Supongo que el que sea su segunda novela también influye en pulir personajes y pequeños detalles pero no le quito merito ninguno a El bosque sabe tu nombre que me sigue convenciendo para que lea la siguiente obra que publique Alaitz Leceaga.

Portada: https://www.labiblos.com/imagenes_grandes/9788413/978841314173.GIF

sábado, 5 de diciembre de 2020

Yo, mi, me... contigo


Autor/a: David Safier
Título original: Plötzlich Shakespeare
Traductor/a: Lidia Álvarez Grifoll
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Seix Barral
Año de edición: 2011
Número de páginas: 301

Últimamente no tengo mucho tiempo ni ganas para dedicarle a la lectura así que aprovecho los viajes en autobús (un día de estos me paso la parada) y por ello he buscado algo ligero y entretenido. Como los anteriores libros de Safier, Maldito karma y Jesús me quiere, me hicieron pasar muy buenos ratos pensé que con esta novela también lo haría.

Pues bien, teniendo en cuenta que no es la quinta esencia literaria y que lo busca es el entretenimiento del lector, tengo que decir que éste propósito se cumple pero, a diferencia de los anteriores títulos, esta vez no me he reído a carcajadas ni he esbozado una sonrisa. En Yo, mi, me… contigo la protagonista es Rosa, una treintañera frustrada con su trabajo de profesora de primaría, infeliz con el físico que le ha tocado en suerte y que sigue suspirando por Jan, su exnovio, pese a que éste vaya a casarse con Olivia, la típica mujer perfecta en todos los sentidos de la palabra.

Rosa pasa sus días aguantando a sus insufribles alumnos y lamentándose por haber perdido al hombre de su vida hasta que un día acepta la invitación del profesor de gimnasia para ir al circo. Allí ve el espectáculo de Próspero, un hipnotizador capaz de enseñar el potencial del alma a todo aquel que se someta a una sesión de hipnosis para saber qué fue en una vida anterior. Fascinada al ver cómo un hombre tímido y sin mucho coraje se transforma en Bufalo Bill, decide ir a ver a Próspero tras terminar la actuación. Este hipnotizará a Rosa, transportándola al pasado, con la buena o mala fortuna de tener que compartir cuerpo y alma con, nada más y nada menos, William Shakespeare.

Transformada en hombre, deberá descubrir en qué consiste el verdadero amor si quiere regresar al presente. Para lograrlo contará con la inestimable ayuda de Shakespeare, al que no le gusta que una mujer controle su cuerpo. ¿Qué le deparará su vida anterior a Rosa? ¿Logrará Shakespeare ayudarla en su búsqueda del verdadero amor o, por el contrario, será un completo caos?

Como decía al principio, Safier suele hacerme reír con sus obras pero con este libro no lo ha logrado porque el humor que destilan las situaciones cómicas me han parecido burdas, poco trabajadas, y me ha dado la impresión de que ha teniendo que recurrir al humor escatológico o sexual a falta de mejores recursos.

A medida que iba avanzando en la lectura la historia me recordaba muchísimo a Maldito karma, no sólo por el hecho de que ambas tienen en común el tema de las reencarnaciones –si bien desde puntos de vista diferentes- sino también por encontrarnos con personajes históricos como parteners de las protagonistas, pero echando de menos ese punto cómico que tenía Casanova y que no he sabido encontrar en Shakespeare.

Habiendo leído las anteriores novelas de Safier, la trama de Yo, mi, me… contigo me ha resultado la menos original de todas pero reconozco que me ha llamado la atención el que hecho de que Rosa y Shakespeare hablen entre ellos en primera persona pese a compartir un mismo cuerpo. Para ello se han valido de un cambio en el tipo de letra, normal cuando habla Rosa y cursiva cuando lo hace Shakespeare, para que el lector sepa en todo momento quién de los dos toma el protagonismo.

A parte de la falta de originalidad y un humor más trabajado también he echado en falta el toque fresco que aportaban las ilustraciones a la historia en Jesús me quiere y que esperaba haber encontrado en Yo, mi, me… contigo. Lo que sí encontramos es que el estilo de Safier sigue siendo sencillo, sin artificios ni florituras.

Como decía, un libro sin demasiadas pretensiones que tiene un pase como lectura ligera o de transición entre otras más intensas.

Portada: https://imagessl3.casadellibro.com/a/l/t0/13/9788432209413.jpg