viernes, 25 de septiembre de 2020

Por fin es viernes 18

¿Os gustaba saltar a la comba cuando erais pequeñas? A mí me encantaba y esta canción de Yves LaRock me recuerda aquella época. Hay que ver las virguerías que se puede hacer con una simple cuerda para saltar, la música invita a coger una e intentarlo. ¿Os animáis?

Rise up se lanzó en el año 2007 y hasta la fecha sigue siendo el mayor éxito del DJ y productor suizo Yves LaRock.

Buen fin de semana.



lunes, 21 de septiembre de 2020

La conjura de los necios


Autor/a: John Kennedy Toole
Título original: A confederacy of dunces
Traductor/a: José Manuel Álvarez Flórez y Ángela Pérez
Edición: 28ª ed.
Editorial: Compactos Anagrama
Año de edición: 2005
Número de páginas: 365
ISBN: 84-339-2042-1

La conjura de los necios es uno de esos libros de los que has oído hablar, aunque no lo hayas leído o sepas de qué trata, y también de los que o gusta mucho o no gusta nada: quizá porque es una lectura con doble fondo que hay que desgranar línea a línea y donde el autor no deja títere con cabeza.

Nos trasladamos al barrio francés de Nueva Orleans de los años sesenta para conocer a Ignatius J. Reilly, un personaje de lo más variopinto e inadaptado social que sueña con instaurar el modo de vida medieval, que a sus treinta años vive con y a costa de su madre porque eso de trabajar no va mucho con él pero sí perder todo su tiempo en escribir su particular visión del mundo. Sin embargo, cuando la Sra. Reilly –una mujer de avanzada edad- tiene un accidente con el coche y destroza parte de una casa, obligará a Ignatius a encontrar un trabajo para ayudarla a pagar los desperfectos.

A partir de aquí empieza una descabellada historia en la que vemos a Ignatius peregrinar por varios trabajos en los que deja su seña de identidad y, como si de una apisonadora se tratara, arrasa allí por donde pasa. Pero a Ignatius y a su madre le acompañan otros personajes, a cual más descabellado, con sus historias también rocambolescas como son, entre otras, las del patrullero Mancuso, un policía al que su superior obliga a disfrazarse con los atuendos más ridículos que se le ocurren; Jones, un negro que termina trabajando en un club de alterne como limpiador por un sueldo mísero para no terminar de nuevo detenido por vagabundear; Darlene, una chica demasiado inocente para trabajar en el Noche de Alegría que sueña con ser actriz; Lana, la dueña del Noche de Alegría, que explota a sus trabajadores; Myrna, la exnovia de Ignatius, una ideóloga revolucionaria que todo lo soluciona con la liberación sexual y, mi favorito junto a Ignatius, la Sra. Trixie, una anciana con demencia senil y síndrome de Diógenes que sigue trabajando pese a haber superado la edad de jubilación y que se queda dormida en cualquier rincón.

Como se puede apreciar es una mezcla explosiva con mucha ironía y mordacidad donde las anécdotas divertidas se suceden unas a otras pero, si leemos entre líneas, se observa un trasfondo de crítica social sobre el ser humano y sus miserias, en general, y, más en particular, una crítica a la sociedad norteamericana de la época donde el egoísmo, la crueldad, el racismo, la doble moral y la explotación estaban a la orden del día.

Aunque será un narrador omnisciente quien nos cuente los hechos hay pasajes en los que Ignatius toma la palabra para mostrarnos su particular visión del mundo así como la correspondencia que mantiene con su exnovia, Myrna, que no tienen desperdicio. La prosa de Toole es cuidada, con algún que otro artificio, pero no se hace nada pesa su lectura ya que es muy dinámica gracias a la subdivisión de los capítulos y a un estilo muy irónico que, personalmente, me ha hecho reír a carcajadas.

Dicen que La conjura de los necios refleja parte de la vida del autor y que el personaje de Ignatius es una caricatura de Toole puesto trabajó en una fábrica de ropa mientras era estudiante y también vendió comida en un puesto ambulante. Al igual que su personaje vivía con su madre y escribía con la esperanza de crear una gran obra maestra que cambiase la percepción de la realidad.

Desgraciadamente, John Kennedy Toole no pudo ver su sueño hecho realidad puesto que se suicidó cuando tenía treinta y un años tras una depresión al considerarse un fracasado al recibir el rechazo de la editorial Simon & Schuster. A partir de ese momento Toole empezó una espiral autodestructiva que le llevó a su trágico final el 26 de marzo de 1969. Sin embargo, su madre no cejó en el empeño de ver la obra de su hijo publicada y por ello le insistió al profesor y novelista Walker Percy que leyera La conjura de los necios y que, finalmente, hizo que se publicara en la editorial de la Universidad de Luisiana. Un año más tarde, en 1981, recibió el premio Pulitzer.

viernes, 4 de septiembre de 2020

Desconexión por vacaciones

Añadir título
 

Hola a todos. 

Pese a que estamos en plena vuelta al cole, sobre todo aquellos que tenéis hijos, o de vuelta a la rutina, otros anelabamos que llegará el mes de septiembre para irnos de vacaciones. ¡Por fin, sí¡

Las próximas semanas no habrá reseñas ni ninguna otra entrada puesto que permaneceré unas semanas de desconexión total; adiós oficina, informes, reuniones y estrés. Lo cambiaré por la fotografía y otros hobbies, es más, sólo llevo un libro en mi maleta porque la lectura forma parte de mi rutina diaria y, aunque os suene raro, también necesito dejarla un poco de lado.

Cuidaros y nos leemos a la vuelta.