viernes, 23 de octubre de 2020

No eres mi tipo


Autor/a: Chloe Santana
Editorial: Suma
Año de edición: 2018
Número de páginas: 352
ISBN: 9788491292623

Cuando vi este libro me llamó la atención su portada tan retro pero me echaba para atrás su argumento hasta que, tras leer unas cuantas reseñas en las que decían que era una lectura fresca y divertida, me animé a darle una oportunidad a ver si me reconciliaba, de paso, con un el género romántico-erótico.

La protagonista de No eres mi tipo es Ana María, una joven sevillana de veinticinco años un tanto bocazas, torpe y experta en meterse en líos que acaba de despedirse de su trabajo en un supermercado porque no aguantaba más a su jefe. Así que, siguiendo el consejo de su psicóloga, decide comprarse un diario y salir a buscar trabajo para cambiar su vida y si para ello hay que adornar un poquito el currículum diciendo que habla suajili pues se adorna.

Paseando entre una y otra entrega de curriculums descubre que una agencia de publicidad busca secretaria y Ana se presenta al puesto. Tras una entrevista un tanto surrealista en la que conoce al que será su futuro jefe, el Sr. Ángel Ferrer alias el Ogro, el puesto es suyo. De esta forma conocemos al otro protagonista de esta historia, Ángel, un hombre tan atractivo como insoportable que parece cabreado con el mundo y quién está acostumbrado a conseguir lo que quiere y no acepta un no por respuesta.

A partir de este momento comienza una relación explosiva, en todos los sentidos, entre jefe y secretaria que depara algunos momentos divertidos por el carácter espontáneo de Ana, que no se muerde la lengua cuando está mejor calladita, y donde el romance entre ambos también nos deja pasajes de contenido erótico –demasiado clichés para mi gusto- así como escenas más bucólicas.

La autora nos presenta una historia escrita sin artificios donde predomina el lenguaje coloquial al ser Ana quien nos cuente en primera persona, y a través de su diario al que llama Pepe, las vicisitudes por las que pasa su vida a lo largo de los treinta y seis capítulos cortos en los que está estructura. Esto, unido a una abundancia de diálogos hace que el ritmo de lectura sea bastante rápido y fluido.

Desde mi punto de vista, lo mejor de No eres mi tipo son las “conversaciones” que mantiene Ana con su diario Pepe, muy divertidas y frescas, con las que me he reído bastante. También me ha gustado conocer el pasado de Ángel y saber los motivos por los que está cabreado con la vida. Sin embargo la parte romántica no me ha gustado nada ya que es predecible a más no poder, está plagada de clichés y sabes cómo va a terminar la historia antes de que te la cuenten.

No eres mi tipo es una lectura ligera que hará pasar un buen rato a quienes gusten de este tipo de historias y a la que le hace falta una revisión ya que se confunde el nombre de uno de los personajes secundarios con el de otro y es algo que a mi, personalmente, me chirría bastante.

Lástima que haya sido tan predecible y que la relación entre los personajes de Ana y Ángel sea tan típica y trillada. Tampoco entiendo porque en este tipo de novelas en las que el contenido erótico está presente los protagonistas masculinos tengan que ser siempre como dioses griegos. ¿No puede haber hombres más normalitos? ¿O es que todos tienen que tener un cuerpo de acero a golpe de gimnasio, tener fortunas y coches deportivos? En fin, que sigo sin reconciliarme con este tipo de novelas.

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jueves, 15 de octubre de 2020

Las campanas de Santiago


Autor/a: Isabel Sansebastián
Edición: 1ª ed.
Editorial: Plaza y Janés
Año de edición: 2020
Número de páginas: 460
ISBN: 978-84-01-02320-0

Quien más quien menos conocerá a Isabel Sansebastián por su dilatada profesión periodística pero algunos, como ha sido mi caso, no sabíamos que también fuera autora de varias novelas de corte histórico, siendo una de las autora más leídas en España dentro de éste género. Por tanto, Las campanas de Santiago supone mi primera incursión en la obra de la autora.

Viajamos en el tiempo hasta el año 997 d.C. España vivía en aquellos momentos una situación convulsa puesto que los reinos cristianos no lograban hacer frente al poderío del califato de Córdoba que estaba en su máximo esplendor, tanto político como militar, y donde sus ejércitos azotaron los territorios del norte de la península incesantemente. Al frente de ese poderoso ejército estaba Abi Amir Muhammad, más conocido como Almanzor, que dirigió los ataques a las ciudades cristianas siendo la toma de Santiago de Compostela una de las que más relevancia tuvo al destruir el centro de la cristiandad hispana y destino de la peregrinación secular.

Así comienza Las campanas de Santiago: todos los habitantes de Compostela han huido, Almanzor está a punto de entrar en la ciudad santa y Tiago, el herrero; Mencía, su esposa, y el padre Martín son de los últimos en abandonar la ciudad. Cuando están a punto de cruzar el puente y poner sus vidas a salvo del ataque, el padre Martín decide quedarse y Tiago le pide a su esposa que cruce el puente; él acompañará al padre a la iglesia y pronto se reunirá con ella. Sin embargo, los sarracenos entran en Compostela antes de lo que ellos pensaban y el padre Martín y Tiago se refugian en la iglesia del apóstol Santiago.

Cuando Almanzor irrumpe en la iglesia a lomos de su caballo, ordena que las campanas de Santiago sean descolgadas y llevadas, junto a las puertas, a Córdoba. Así es como descubre al padre Martín, que intenta proteger los restos del apóstol, y a Tiago. Almanzor los hace prisioneros y Tiago será, junto a otros, forzado a arrastrar las campanas hasta la ciudad califal.

Mencía, embarazada de su primer vástago, consigue huir y espera a su esposo en un bosque cercado pero Tiago no aparece. Tras esperar en vano, y ver cómo Compostela es pasto de las llamas, decide continuar con el plan establecido y marchar al noroeste con la convicción de que pronto volverán a estar juntos.

A partir de aquí los capítulos se irán intercalando para que seamos testigos de las vicisitudes por las que pasan Tiago y Mencía, también de alguna razia por parte de los reinos cristianos y de lo que sucede cuando las campanas llegan a Córdoba, entre otras cosas, pero que os dejo a vosotros descubrirlas si os animáis a adentraros en las páginas de Las campanas de Santiago.

Para ser mi primera toma de contacto con la obra de Sansebastián puedo decir que la lectura de esta novela me ha resultado entretenida, no obstante, me ha costado meterme en la trama porque el primer tercio de las páginas se dedica a ponernos en situación, a describirnos a los personajes y a narrarnos el periplo de Tiago y Mencía en sus diferentes caminos y, en mi caso, lo que estaba deseando es que profundizara en la parte histórica de los hechos y, aunque sí nos narra el porqué del ataque a Santiago, de cómo a los niños apresados se les solía vender para convertirlos en eunucos, del origen humilde de Almanzor y de cómo llega a tener casi tanto poder como el califa y de otros datos interesantes, se me han quedado cortísimos y he tenido que investigar para ampliar la información.

No quiero decir que sea una mala novela, ni mucho menos, solo que las cuatrocientas sesenta páginas se me han quedado muy cortas puesto que estoy habituada a novelas históricas más densas y con datos más extensos y por ese motivo me han parecido pequeñas pinceladas sin profundizar en demasía pero cada autor tiene su estilo y para gustos están los colores, en este caso, los libros.

Respecto al estilo de Sansebatián no tengo pega, me parece una buena escritora con un gran dominio del lenguaje y de los recursos estilísticos, hace unas descripciones muy buenas permitiendo al lector recrearlas en su imaginación, los personajes están perfectamente descritos y definidos (tanto los principales como les secundarios) y hay gran cantidad de diálogo lo que hace que la lectura sea fluida a lo que contribuye unos capítulos no excesivamente largos.

Sin embargo, hay cosas que no me han terminado de convencer. Entre ellas está que todos los personajes, independientemente de su condición social, se expresan en igualdad de formas y en aquella época había gran diferencia entre la forma de hablar de un noble a un campesino, por poner un ejemplo. Tampoco me parece muy realista que Ramiro, el hijo de Mencía, se exprese de la forma en que lo hace sin llegar a los tres años (igual en aquella época era normal, lo desconozco, pero se me hace muy extraño) o quizá soy una lectora demasiado quisquillosa con según qué cosas.

Sí me ha gustado, por una parte, el final. A medida que iba avanzando en la lectura imaginaba que Las campanas de Santiago terminaría de otra forma totalmente diferente, más predecible, pero la autora cierra el libro con un final que quizá a otros lectores no les convenza demasiado pero a mí me parece muy acertado. También deja abierta una posible continuación con la historia de Ramiro, el hijo de Tiago y Mencía, o así me lo parece tras leer el epílogo. Por otra parte, también me ha gustado conocer el pasado vikingo de Cudillero que, aunque no lo parezca, tiene cierto peso en la trama.

Para no alargarme más y a modo de conclusión, Las campanas de Santiago es una novela entretenida, de fácil lectura que gustará a quien quiera conocer un poco más ese episodio de nuestra historia pero puede quedarse corta para quienes gusten de una profundización en los hechos reales.

Por último me gustaría agradecer a Babelio y a Masa crítica por haberme seleccionado para que leyera esta novela.



domingo, 11 de octubre de 2020

Book tag 6: Los siete enanitos


No sé qué pensareis vosotros pero a mí los booktags me parecen una forma muy amena de hablar de libros y aquí os dejo el de Los siete enanitos que vi en el blog de Violeta


Sabio: Un libro con el que hayas aprendido muchas cosas 
Casadas, monjas, rameras y brujas de Manuel Fernández Álvarez. Un ensayo muy interesante sobre la mujer en el Renacimiento español en el que, salvo contadas excepciones, quedaban relegadas a la sombra del hombre. Un repaso sobre cómo era la vida de las mujeres en aquella época, desde las nobles a las más despreciadas por la sociedad: madres solteras, esclavas, rameras… a las más temidas: las que hacían llamar brujas. 


Tímido: Un libro que te avergüences de haber leído 
No me avergüenzo de ninguno, más bien de todos los que no he leído y están esperando en las estanterías a que les dé una oportunidad. 


Gruñón: Un libro que te haya cabreado muchísimo 
Sin ir más lejos, mi última lectura, El maestro de las sombras de Donato Carrisi. En general sí es un libro que me ha gustado, pese a que la trama se desarrolle en una Roma apocalíptica que no me convence en absoluto, pero que el autor deje el final abierto me cabrea mucho. 


Mocoso: Un libro que te haya puesto enferma 
Tanto como enferma no diría pero que me haya dejado con una sensación de repulsión total es El gato negro, de Edgar Alan Poe. Como comenté en la reseña, soy amante de los animales y la tortura que sufre el pobre gato a manos del protagonista me generó una repulsión que no había sentido hacia ningún personaje literario. 


Mudito: Un libro que te haya dejado sin palabras 
Veinticuatro horas en la vida de una mujer de Stefan Zweig. Una pequeña joya que me dejó sin palabras por su calidad literaria, y con muchas ganas de leer algo más del autor, a la que no le cambiaría ni una sola coma. 


Feliz: Un libro que te haya hecho feliz terminar 
Las tres heridas de Paloma Sánchez-Garnica. Uno de esos libros que tienes olvidado en la estantería hasta que decides leerlo y te sorprende con una historia que emociona y cuyos personajes dejan poso, también porque ves reflejados algunos hechos que han vivido tus abuelos durante la Guerra Civil y te alegras de que ellos hayan tenido la oportunidad de haberte podido contar sus vivencias en aquella época. 


Dormilón: Un libro que te haya dado mucha flojera 
Estudio en escarlata de Arthur Conan Doyle. Los clásicos me dan mucha pereza de por sí pero al final me animé y me terminó gustando. Eso sí, me sigue dando pereza continuar con los demás títulos protagonizados por Holmes. 


Hasta aquí el booktag, espero que os haya entretenido un rato.

martes, 6 de octubre de 2020

El maestro de las sombras


Autor/a: Donato Carrisi
Título original: Il maestro delle ombre
Traductor/a: Maribel Campmany
Edición: 1ª ed.
Editorial: Duomo
Año de edición: 2018
Número de páginas: 384
ISBN: 9788417128609
Trilogía Marcus y Sandra 3

Hace casi un año me animé a leer el primer libro de la trilogía Marcus y Sandra de este autor italiano que tan buenas críticas cosecha entre los amantes del thriller. Escogí El tribunal de las almas porque me llamó la atención el título y me gustó tanto que, junto a Santiago Posteguillo, fue uno de mis descubrimientos literarios de 2019.

Hoy os dejo mis impresiones sobre la tercera parte de esta trilogía que, en conjunto, ha superado con creces mis expectativas pero, a título individual, considero que no ha estado a la altura de las partes anteriores. No quiero decir que no me haya gustado, simplemente que El tribunal de la almas y El cazador de la oscuridad son mucho más plausibles.

Carrisi nos lleva a una noche de tormenta sin precedentes sobre la ciudad de Roma en la que cae un rayo sobre una de las centrales eléctricas y esto obliga a que las autoridades impongan un apagón total de veinticuatro horas, sin tener en cuenta que León X emitió una bula con el mandato de que “Roma no debe nunca, nunca, nunca quedarse a oscuras”.

Cuando apenas quedan unos minutos para que se produzca el apagón suena el teléfono en casa de Matilde Frai, hecho que la sobresalta puesto que nadie la llama desde hace años. Al otro lado de la línea se escucha la voz de su hijo Tobia, desaparecido hace años y del que nada se sabe, pidiendo que no le deje solo y vaya a buscarle; seguidamente, la llamada se interrumpe.

Por otro lado, Marcus despierta en la oscuridad del Tullianum (una construcción subterránea) de la cárcel Mamertina sita en el Foro Romano. Está sólo, desnudo y aterido de frío. No recuerda nada salvo su nombre, que es cura y que padece epistaxis. ¿Cómo consigue salir de ahí? Y ¿quién y por qué lo ha encerrado en ese lugar?

En medio del caos que produce el apagón la población parece presa de algún tipo de droga que la convierte en una especie agresiva con ansias de violencia. Roma se convierte en una ciudad sin ley en la que, durante veinticuatro horas, los delitos se suceden sin que la policía pueda hacerles frente y al hormiguero, el búnker policial, llega un móvil que contiene una grabación de un asesinato muy particular. Por ello solicitan la ayuda de Sandra, fotógrafa forense.

Carrisi nos presenta varios hilos argumentales que nada tienen que ver entre sí pero, nuevamente, hace gala de su buen hacer y esos hilos se irán entrelazando hasta formar una historia en la que todas las piezas encajan en su lugar pero habrá una que se convierte en la clave: un asesino en serie que está encerrado en un convento de clausura. Os dejo a vosotros, si os animáis, descubrir que papel desempeña en esta historia.

Al igual que en las entregas anteriores el peso de la trama recae sobre Marcus, un cura penitenciario que se dedica a esclarecer los delitos que han sido revelados en secreto de confesión y que son juzgados por El Tribunal de las almas. Sin embargo, también nos reencontramos con Sandra que, en esta ocasión juega un papel más secundario, y también con el cardenal Erriaga y sus secretos.

Cierto es que he disfrutado con el papel protagonista de Marcus, las descripciones sobre Roma y las joyas arqueológicas que aún se encuentran en el subsuelo de la ciudad, la tensión que va in crescendo, el no saber quién es el culpable de los varios asesinatos que se suceden, de todos los protagonistas y su desarrollo así como del ritual de El Tribunal de la almas. Sin embargo, hay cosas que no me han convencido en absoluto; primero, el que me proponga veinticuatro horas al más puro estilo de La Purga donde ni atrincherado en casa estás seguro en una Roma apocalíptica, lo siento, pero no; segundo, que de la noche a la mañana la población quede bajo la influencia de una droga que convierte a la gente en una especie de “zombie” sedienta de violencia me chirría por todas partes; tercero, el romance entre Marcus y Sandra al que no le veo sentido, la tensión sexual que había entre ellos daba muchísimo más de sí, tampoco me ha convencido; cuarto y último, el final. Si me aclara todas las incógnitas que me va planteando a lo largo de las páginas, ¿por qué no hace lo mismo con Marcus? ¿Por qué tengo ser yo, como lectora, quien imagine lo que pasa con él? Qué coraje me da.

Si algún autor/a me lee, por favor, que me explique el porqué de los finales abiertos ya que no les veo ningún sentido, menos aún cuando no hay una continuación. Quizá sea que soy muy rara o que no me gusta quedarme con la duda.

En fin, dejando de lado el momento pataleta, la trilogía en su conjunto ha cumplido con las expectativas que tenía y la recomiendo para quienes gustamos de los buenos thrillers, incluso con las pegas que le veo a El maestro de las sombras reconozco que, en su mayoría, ha sido una lectura que me ha enganchado.

Por último vuelvo a comentaros que, si os animáis con la trilogía Marcus y Sandra, Carrisi recomienda leerla en el siguiente orden: El cazador de la oscuridad, El tribunal de las almas y El maestro de las sombras.

Portada: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51vAT9YAe3L._SX323_BO1,204,203,200_.jpg

sábado, 3 de octubre de 2020

Empezando lectura 17


Retomo el género histórico con la lectura de Las campanas de Santiago de Isabel Sansebastián que supone mi primera incursión en la obra de esta autora que tiene como eje vertebrador la reconquista de España.

De momento está siendo una lectura entretenida pero, por ahora, la parte histórica se me está quedando un poco corta y espero que vaya a más en las siguientes páginas porque las primeras ciento cincuenta no dicen gran cosa en este sentido. Cierto es que aún me queda bastante por leer.

Os dejo con la sinopsis que, a priori, tiene elementos atractivos para quienes gustamos de este tipo de lectura:
Almanzor, el Azote de Dios, se dispone a destruir la ciudad del apóstol Santiago, faro de la Cristiandad hispana y destino de un camino de peregrinación secular. En medio de la confusión, Tiago, un humilde herrero, se separa de su mujer, Mencía, embarazada de una criatura. Ella consigue huir. Él es capturado y forzado a cargar, junto con otros prisioneros, las campanas de la basílica hasta Córdoba, en un viaje plagado de peligros.
Comienza así una aventura trepidante que obligará a Mencía a luchar por sobrevivir mientras Tiago intenta desesperadamente regresar a su lado.

Y vosotros ¿qué estáis leyendo? ¿Habéis leído ésta o alguna otra obra de la autora?