jueves, 14 de enero de 2021

La luz que no puedes ver

Autor/a: Anthony Doerr
Título original: All the light we cannot see
Traductores: Carmen Cáceres y Andrés Barba
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Suma
Año de edición: 2015
Número de páginas: 664
ISBN: 978-84-8365-926-7

La novela comienza en Saint-Malo, un cantón de la Bretaña francesa que está bajo dominio alemán, y, más concretamente, el día 7 de agosto de 1944 cuando se produjo el bombardeo masivo al que fue sometida la ciudad para proceder a su liberación por parte del ejército estadounidense. Saint-Malo fue una de las fortalezas portuarias que, junto a Brest, Chesburgo, La Rochelle, Le Havre y otras más, conformaba parte del denominado Muro del Atlántico (una serie de puntos estratégicos que tenían como misión impedir la invasión de Europa por parte de las tropas aliadas procedentes de Gran Bretaña).

Así es como conoceremos a Marie-Laure y a Werner en los días previos al bombardeo, dos jóvenes para los que la vida no ha sido nada fácil y menos en tiempos de guerra, sin embargo, Doerr nos retrotrae a años anteriores para que les conozcamos siendo niños de seis y siete años.

Por un lado, Marie-Laure vive en París junto a su padre Daniel -encargado de las llaves del Museo de Historia Natural- y se queda ciega a la temprana edad de seis años. Aprenderá, gracias a las reproducciones a escala que construye su padre de la ciudad, a desenvolverse por las calles, los jardines y galerías del museo como lo hacía cuando podía ver pero todo su mundo cambiará cuando los alemanes ocupen París. Padre e hija se ven obligados a huir a Saint-Malo donde vive Etienne, el tío abuelo de Marie-Laure al cual no conoce. Allí tendrá que volver a empezar de cero a conocer la ciudad –volverá a ayudarla la nueva maqueta que construye su padre-, sus rincones, olores así como a su tío abuelo y a Madame Manec.

Por otro lado tenemos a Werner, un huérfano que vive con su hermana Jutta en el orfanato que dirige Frau Elena junto a otros niños que han perdido a sus padres y cuyo destino es trabajar en la mina de Zollverein en cuanto cumplan quince años. Sin embargo, Werner no es como los demás chicos de su edad; es muy inteligente así como capaz de reparar y crear cosas, entre ellas, arreglar viejas radios con la que él y su hermana escuchan un programa de ciencias para niños emitido desde Francia. Esa habilidad reparando radios y emisoras le llevará a cambiar su destino cuando es enviado a una de las escuelas más prestigiosas de Alemania.

A partir de aquí iremos viendo la evolución y el devenir de ambos personajes así como de los secundarios que los rodean porque éstos también tienen relevancia a lo largo de todo el libro. Sus historias se irán intercalando hasta que llega el inevitable momento en que las vidas de Marie-Laure y Werner se encuentran.

El cómo y porqué os dejo que lo descubrías vosotros pero desde ya os digo que es una historia que merece mucho la pena y que no os eche para atrás el tema de la II Guerra Mundial ya que no es la típica historia donde se hable de la masacre a la que fueron sometidos los judíos o de los campos de concentración. No os voy a negar que hay pasajes duros a los que nadie debería enfrentarse pero tampoco son demasiados ni el autor se recrea en ellos.

La luz que no puedes ver es una historia diferente; muy bien narrada, con un estilo impecable pero sin artificios que te envuelve desde las primeras páginas con unas buenas descripciones, trasladando al lector a cada uno de los lugares donde trascurre la acción y donde la abundancia de diálogos y los capítulos cortos hacen que las más de seiscientas páginas pasen sin que te des cuenta.

Otro punto a su favor son los personajes, todos y cada uno de ellos están muy bien definidos y es inevitable no terminar cogiéndoles cierto cariño. Aunque Marie-Laure y, sobre todo, Werner dejan poso no puedo dejar de destacar dos personajes que para mí han sido maravillosos: el tío abuelo Etienne y Madame Manec. Etienne es un hombre que vivió la Gran Guerra y desde entonces no ha sido capaz de volver a salir a la calle, sus miedos y recuerdos le vencieron hace tiempo y sigue anclado en el pasado pero las circunstancias, así como Marie-Laure, le obligarán a recuperar el dominio de sí mismo. Madame Manec es más que una empleada del hogar, es una madre para Etienne, Marie-Laure y todo aquel que la necesite, una mujer que hace maravillas en su cocina con los pocos ingredientes que tiene, siempre dispuesta a escuchar y a ayudar y hasta se convertirá en cabecilla de la resistencia de un grupo de señoras.

Respecto al final sí que puede resultar un poco predecible pero tampoco lo cambiaría ya que, desde mi punto de vista, es el idóneo puesto que otro sería demasiado forzado y de esta manera no quedan flecos sueltos.

Una historia emotiva y, como decía anteriormente, diferente sobre la II Guerra Mundial que merece la pena ser leída y que ha sido galardonada con el Premio Pulitzer, entre otros. Si os animáis a leerla permitirme una pequeña recomendación: recorrer las calles y lugares –ya que son reales- con Google Earth pero viéndolas desde las perspectivas de los personajes y la época en la que está ambienta la historia y la disfrutareis mucho más. Tal vez sea demasiado frikie pero, como dijo Emily Dickinson, “Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”.

viernes, 8 de enero de 2021

Botín de Reyes

Pese a que en mi casa somos incondicionales de Olentzero -personaje mitológico que deja regalos en Euskal Herria- los Reyes Magos también hacen una pequeña parada para dejar algún paquetito bajo el árbol y, desde que tengo uso de razón, siempre he tenido un libro la mañana de Reyes. Este año no ha sido menos y he aquí mis pequeños tesoros.


El bosque de los cuatro vientos de María Oruña: A comienzos del siglo XIX el doctor Vallejo viaja de Valladolid a Galicia junto con su hija Marina para servir como médico en un poderoso monasterio de Ourense. Allí descubrirán unas costumbres muy particulares y vivirán la caída de la Iglesia. Marina, interesada en la medicina y la botánica pero sin permiso para estudiar, luchará contra las convenciones que su época le impone sobre el saber y el amor y se verá inmersa en una aventura que guardará un secreto de más de mil años.
En nuestros días, Jon Bécquer, un inusual antropólogo que trabaja localizando piezas históricas perdidas, investiga una leyenda. Nada más comenzar sus indagaciones, en la huerta del antiguo monasterio aparece el cadáver de un hombre vestido con un hábito benedictino propio del XIX. Este hecho hará que Bécquer se interne en los bosques de Galicia buscando respuestas y descendiendo por los sorprendentes escalones del tiempo.

El chico de las bobinas de Pere Cervantes: Barcelona, 1945. Nil Roig es un chiquillo que se pasa el día en bicicleta transportando de un cine a otro viejas bobinas de películas. El día de su decimotercer cumpleaños es testigo de un crimen cometido en el portal de su casa. Mientras el asesino huye después de haberlo amenazado de muerte en caso de no mantener la boca cerrada, el moribundo le entrega el misterioso cromo de un actor de cine de la época; un objeto perseguido y anhelado por un excomandante de la Gestapo y un policía sin escrúpulos. El hecho de que el moribundo le dé el cromo a Nil pronunciando el nombre de David, el padre desaparecido del muchacho, arrastrará a este a resolver un secreto del pasado por el que pagará un alto precio.

Y Julia retó a los dioses de Santiago Posteguillo: Mantenerse en lo alto es mucho más difícil que llegar. Julia está en la cúspide de su poder pero la traición y la división familiar amenazan con echarlo todo a perder. Para colmo de males, el médico Galeno diagnostica que la emperatriz padece lo que él, en griego, llama karkinos, y que los romanos, en latín, denominan cáncer. El enfrentamiento brutal entre sus dos hijos aboca la dinastía de Julia al colapso. En medio del dolor físico y moral que padece la augusta, cualquiera se hubiera rendido. Se acumulan tantos desastres que Julia siente que es como si luchara contra los dioses de Roma. Pero, en medio del caos, una historia de amor más fuerte que la muerte, una pasión capaz de superar pruebas imposibles emerge al rescate de Julia. Nada está perdido. La partida por el control del imperio continúa.

El susurrador de Donato Carrisi: Goran Gavila, jefe de un equipo de criminólogos, se enfrenta a uno de los homicidios más misteriosos y perturbadores de su carrera: seis brazos derechos que conducen a cinco cuerpos. Pero ¿a quién pertenece el sexto? Mila Vasquez, una investigadora especializada en la búsqueda de personas desaparecidas, se une a las pesquisas. Los métodos del asesino no se parecen a nada de lo que han visto antes y cada vez que creen estar acercándose al culpable, en realidad se adentran más y más en un juego de pesadillas, aceptando un continuo desafío que los obligará a mirar hacia la oscuridad que todos llevan en su interior.

A mi señora amatxu (madre) le debe parecer que tengo pocas series, trilogías, etc. empezadas y como sabe que no me resisto a un libro Carrisi pues, oye, otra serie más a la saca; porque yo lo valgo. Para contrarrestar tengo el de Posteguillo y así termino la bilogía de Julia Donna.

¿También os han regalado libros estas Navidades?

Imagen: archivo propio

lunes, 4 de enero de 2021

Propósitos lectores 2021

Siempre escribo los propósitos que me gustaría ir cumpliendo a lo largo del año, unos los cumplo y otros no tanto. En cuanto a lecturas se refiere no iba a ser menos y este 2021 me gustaría seguir terminando y avanzando con las series, trilogías, sagas, etc. que tengo empezadas. También quiero continuar leyendo clásicos y volver a salir de mis lecturas habituales. Lo de leer una cifra determinada de libros lo dejo “libre” porque nunca se sabe lo que puede pasar.

¿Vosotros también os planteáis propósitos o retos lectores?

SERIES, TRILOGÍAS, BILOGÍAS
Bilogía Julia Domna de Santiago Posteguillo (Terminarla)
Yo, Julia ✓
Y Julia retó a los dioses
Trilogía Trajano de Santiago Posteguillo (Terminarla)
Los asesinos del emperador  ✓
Circo Máximo ✓
La legión perdida
Trilogía Isla de Lewis de Peter May (Avanzar)
La isla de los cazadores de pájaros ✓
El hombre sin pasado
El último peón
Trilogía medieval de Luis Zueco (Avanzar)
El castillo ✓
La ciudad
El monasterio
Trilogía Elena Blanco de Carmen Mola (Terminarla)
La novia gitana ✓
La red púrpura ✓
La nena
Serie Robert Langdon de Dan Brown (Avanzar)
Ángeles y demonios ✓
El código Da Vinci
El símbolo perdido
Inferno
Origen
Serie Los crímenes de Fajällbacka de Camila Läckberg (Avanzar)
La princesa de hielo ✓
Los gritos del pasado ✓
Las hijas del frío ✓
Crimen en directo ✓
Las huellas imborrables ✓
La sombra de la sirena
Los vigilantes del faro
La mirada de los ángeles
El domador de leones
La bruja
Tetralogía Leire Altuna de Ibon Martín (Terminarla)
El faro del silencio ✓
La fábrica de las sombras ✓
El último akelarre ✓
La jaula de sal
Serie Erika Foster de Robert Bryndza (Avanzar)
Te veré bajo el hielo ✓
Una sombra en la oscuridad ✓
Aguas oscuras
Último suspiro
Cold blood
Deadly secrets
Serie Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle (Avanzar)
Estudio en escarlata ✓
El signo de los cuatro
Las aventuras de Sherlock Holmes
Las memorias de Sherlock Holmes
El sabueso de los Baskerville
El regreso de Sherlock Holmes
El último saludo en el escenario
El valle del terror
El archivo de Sherlock Holmes

CLÁSICOS LITERARIOS
1
2
3

OTROS GÉNEROS LITERARIOS
1
2
3

DESPEJANDO LA ESTANTERÍA DE LIBROS PENDIENTES
La catedral del mar de Ildefonso Falcones
Los girasoles ciegos de Alberto Méndez
La dama de blanco de Wilkie Collins
La hermandad de John Grisham
Cuentos de la Alhambra de Washington Irving

LIBROS LEÍDOS EN 2021
1.- La luz que no puedes ver de Anthony Doerr 4/5

sábado, 2 de enero de 2021

Balance lector de 2020

Pese a que 2020 ha sido un año en el que la gente ha leído más de lo normal, debido a la cuarentena, en mi caso ha sido todo lo contrario puesto que tan sólo he leído veintiocho libros cuando lo habitual es que lea entorno a unos treinta y cinco pero, aún así, estoy satisfecha con mis lecturas para un año en el que, aunque suene irónico, el exceso de trabajo –y hacerlo desde casa- me ha restado mucho tiempo para poder leer tranquilamente.

A comienzos de año me planteé una serie de propósitos lectores y ahora que echo la vista atrás veo que, en términos generales, sí he cumplido con ellos puesto que quería terminar algunas de las series que tenía empezadas y he logrado decir adiós a las protagonizadas por Henry Wilt y su estrambótica familia (escrita por Tom Sharpe) y a Marcus y Sandra (de Donato Carrisi). No pude terminar la protagonizada por Leire Altuna (Ibón Martín) pero sí he avanzado con Los crímenes de Fajällbacka (Camila Läckberg) y la trilogía de Trajano (Santiago Posteguillo). El resto se quedaron esperando a ser leídos.

Otro de los propósitos que me planteé para 2020 fue salir de mi zona de confort y leer a autores clásicos y también lo he cumplido puesto que fue el año en el que me animé a leer a Arthur Conan Doyle, Edgar Allan Poe y Wilhelm Busch así como aventurarme con novelas de terror (El gato negro y La maldición de Hill House), fantasía (El amante de Nefertiti, El aviso de los cuervos y El bosque sabe tu nombre) e incluso con una novela de corte romántico-erótico como No eres mi tipo.

También os puedo contar que empecé el año leyendo Estudio en escarlata de Arthur Conan Doyle –libro que disfruté para ser mi primera incursión en los clásicos- y lo terminé con La maldición de Hill House de Shirley Jackson que no cumplió mis expectativas pero entre estos títulos se han colado otros de géneros varios –como os decía anteriormente- pero está más que claro que sigo sintiendo debilidad por el género negro (y sus subgéneros) y las novelas históricas.

Entre los libros que más me han sorprendido se encuentran: Las hijas de la tierra y El bosque sabe tu nombre de Alaitz Leceaga, si bien es cierto que me decanto más por el primero, son dos novelas que nos presentan a personajes femeninos fuertes en épocas en las que las mujeres no eran tenidas en consideración para nada. Katu beltza o El gato negro de Edgar Allan Poe, un relato clásico que me puso los pelos de punta por la crueldad a la que es sometida el gato en cuestión y que, pese a todo, me sorprendió gratamente la forma en que está escrito. Las tres heridas de Paloma Sánchez Garnica, una historia ambientada en los años de la Guerra Civil que emociona por sí misma y que deja poso después de ser leída.

Entre las lecturas más divertidas se encuentran: La conjura de los necios de John Kennedy Toole, una crítica mordaz e irónica sobre el ser humano y sus miserias así como de la sociedad norteamericana de la época en la que vivió el autor. Max y Moritz de Wilhelm Busch, un cuento que narra las travesuras de dos pillastres de una forma muy particular al estar escrito con rimas divertidas que derrochan mucho humor negro.

También ha habido lecturas que no han cumplido mis expectativas, ya sea porque el listón lo tenían muy alto o porque no ha sido lo que yo esperaba. Le tenía muchas ganas a No llores por un beso de Mary Higgins Clark, la reina del suspense, pero no conseguí conectar con la protagonista principal, ni fue una lectura que consiguiera engancharme y el tema central me pareció muy trillado. Yo, mi, me… contigo de David Safier tampoco cumplió mis expectativas ya que esperaba encontrarme con un libro divertido y el humor que destila me pareció, en esta ocasión, poco trabajado y soez. La maldición de Hill House de Shirley Jackson tampoco cumplió mis expectativas, quizá demasiado altas al saber que fue el libro que inspiró El resplandor, ya que esperaba que se ahondara mucho más en las manifestaciones paranormales de la casa y no fue así, tampoco conseguí empatizar con ninguno de los protagonistas y el final me resulto demasiado predecible.

Por otro lado, han sido muchos los que me han hecho disfrutar y transportarme a otros lugares o épocas pero me quedo con Circo Máximo de Santiago Posteguillo y mi viaje al pasado de la Roma Imperial donde el emperador Trajano consigue conquistar los territorios de Dacia, la emoción de las carreras de cuadrigas, las intrigas, conspiraciones y las batallas que tanto disfruto. El club de la buena estrella de Amy Tan, un libro de relatos conectados entre sí llenos de magia y exotismo oriental pero también es la historia de cuatro mujeres y sus respectivas hijas distancias por su diferente forma de pensar así como de sus miedos, valores, coraje y sentimientos.

Pero la joya literaria del año es, sin lugar a dudas, para Stefan Zweig al que he descubierto con Veinticuatro horas en la vida de una mujer. Autor que me ha sorprendido gratamente por su capacidad para describir la psicología femenina y crear personajes muy humanizados y narrar de forma impecable, soberbia, una crítica social sobre el papel de la mujer a comienzos del siglo XIX.

Esto, en resumidas cuentas, es para lo que ha dado de sí un año que a muchos nos costará olvida pero por delante tenemos otros trescientos sesenta y cinco días que nos depararán un sinfín de cosas aunque lo importante de todo es aprovechar cada momento y quedarse con aquello que nos hace ser felices.

Feliz año nuevo a todos.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Felices fiestas


Aunque este año sea más atípica que nunca ya está aquí la Navidad y, pese a no ser unas fechas que me gusten especialmente, os quería desear que paséis unas buenas fiestas y que las disfrutéis como buenamente podáis. Sé que echaremos de menos a las personas que queremos y con las que no podemos compartir estos días pero ya queda menos para volver a crear momentos para recordar. Si decidís viajar para estar con vuestros familiares, por favor, tener cuidado en todos los sentidos y no sólo en la carretera.

Por mi parte aprovecharé estos días de vacaciones para hacer un parón bloguero, desconectar y reencontrarme con los pequeños placeres de la vida. Espero que terminéis estupendamente este annus horribilis y que 2021 os depare solo cosas buenas.

Hasta la vuelta, felices fiestas.