lunes, 26 de mayo de 2014

Recuérdame



Recuérdame
Autor/a: Martínez Ovejero, María
Edición: 1ª ed.
Editorial: Éride Ediciones
Año de edición: 2013
Número de páginas: 200
ISBN: 978-84-16085-11-8

Cuando Leyna superó los dos mil seguidores organizó un sorteo en su blog para celebrar tal acontecimiento y entre los afortunados me encontraba yo a quien tocó en gracia Recuérdame, ópera prima de María Martínez Ovejero y donde nos narra el misterio que encierran los muros de una vieja casa.

Para ello se sirve de Alejandro, nuestro narrador y uno de los protagonistas, que no está pasando por su mejor momento y decide alejarse de Madrid para ir a casa de sus tíos en un pueblo de la costa gallega donde espera encontrar la tranquilidad que necesita para centrarse y decidir qué hacer con su vida.

El mismo día que llega al pueblo le llama la atención una casa señorial de piedra y madera blanca con un mirador en la parte superior que está un tanto descuidada. Cuando le pregunta a su tía por ella, ésta le dice que todos la conocen como la Casa de las hortensias pero que desde que murió Águeda, su antigua dueña, la casa está deshabitada.

Una tarde, mientras Alejandro pasea por el pueblo ensimismado en sus pensamientos, sus pasos le llevan hasta la Casa de las hortensias y al darse cuenta de dónde está dirige su mirada hacia el mirador y se estremece al ver una sombra. Alguien le está mirando desde arriba pero ¿cómo es posible si la puerta está cerrada con una cadena y no hay vestigios de vida humana en los alrededores?

Desde ya os digo que no es una historia de fantasmas pero sí de misterios que desentrañar y que esa sombra que ve Alejandro se transforma en una persona que tiene las claves, sin saberlo, para resolver un misterio del pasado y que está encerrado entre los muros de esa casa.

Espero haber picado vuestra curiosidad con esta pequeña sinopsis porque ni puedo ni debo contar más ya que es una historia cortita que se lee en una o dos tardes y que atrapa de principio a fin.

A ello contribuyen unos personajes definidos y bastante realistas que llegan al lector y con los que te puedes sentir identificado en algunos aspectos, por un lado, y, por otro, la forma de narrar de Martínez Ovejero; sin artificios, con un lenguaje sencillo pero cuidado y de una forma muy visual que da la sensación de que está a tu lado narrándote la historia. Además, los tempos están bastante bien controlados y dosifica la intriga para que quieras seguir avanzando en la lectura y descubrir lo que te espera a vuelta de página.

Como decía al principio, Recuérdame es la primera novela de Martínez Ovejero y, aunque el listón está bastante alto, hay cosas que, en mi humilde opinión, habría que revisar. Una de ellas es el abuso de los puntos suspensivos, muchos de ellos no son necesarios. Otra, palabras en singular que deberían ir en plural pero que achaco a un error tipográfico y, por último, un final que no se vea venir tan claramente.

Dicen que la experiencia es un grado y estoy segura que en futuras novelas este último punto lo solventará con creces. Reconozco que no tiene que ser nada fácil escribir una historia como Recuérdame en doscientas páginas pero, como lectora, me gusta que los finales me dejen con la boca abierta aunque, como digo, es una opinión totalmente subjetiva.

No obstante, es una historia muy recomendable con la que pasar un buen rato descubriendo el misterio de la Casa de las hortensias pero también con lo que nos trasmiten los personajes y que tendréis que descubrir por vosotros mismos. 

martes, 6 de mayo de 2014

Comenzando lectura # 6 #



Cuando Leyna supero los dos mil seguidores en su blog, El rincón de Leyna, organizó un sorteo para celebrarlo y tuve la suerte de ser una de los agraciados con Recuérdame de María Martínez Ovejero.

Quería haberlo empezando antes pero no pudo ser hasta ayer noche cuando me puse a leerlo y me está gustando mucho, tanto que me dieron las dos de la mañana sin darme cuenta.

“Aún recordaba la brisa salada del mar, el suave calor del sol al atardecer de aquellos últimos días del verano, pero sobre todo recordaba su rostro, sus ojos verdes que reflejaban la inmensidad del mar. Recordaba el suave murmullo de su voz cansada que entonces no supo apreciar, su cuerpo delgado, cubierto por esa blusa turquesa que tanto le gustaba… ¿Cómo podía haberlo olvidado durante tanto tiempo? ¿Cómo entonces no vio que era una despedida? No como las otras. No un adiós temporal”.


Este es el principio que me enganchó. Y vosotros, ¿qué libro tenéis entre manos?

sábado, 3 de mayo de 2014

Westwood



Westwood
Autor/a: Gibbons, Stella
Título original: Westwood
Traductor/a: Laura Naranjo y Carmen Torres García
Edición: 3ª ed.
Editorial: Impedimenta
Año de edición: 2012
Número de páginas: 460
ISBN: 978-84-15130-21-5

Cuando vi este libro en la biblioteca me llamó la atención su portada y, tras leer la sinopsis, me lo llevé a casa sin pensarlo porque pensé que me encontraría con una historia amena y entretenida. En parte, así ha sido.

Nada más abrir sus páginas nos encontramos con unas descripciones maravillosas que nos ambientan en el Londres de la II Guerra Mundial y ahí conocemos a Margaret Streggles, una joven maestra de espíritu soñador que tiene una facilidad pasmosa para pasarse el día en las nubes y no poner los pies en la tierra.

Su vida trascurre apaciblemente entre la rutina de las clases, los paseos con su vivaracha amiga Hilda y evadirse entre los libros de su habitación cada vez que su madre le dice que no encontrará marido porque no es el tipo de mujer que atrae a los hombres. Todo esto cambia cuando un día encuentra una cartilla de racionamiento y se le abren las puertas del mundo que siempre había soñado: un mundo elitista poblado por artistas e intelectuales entre los que destaca Gerard Challis, un famoso dramaturgo al que Margaret admira profundamente.

A partir de este momento se establecen una serie de acontecimientos que muestran a nuestra protagonista las sombras de un mundo no tan idílico como ella pensaba y en el que las diferencias sociales son más que palpables, así, hasta llegar a un final predecible y no del todo redondo.

Como lectora que gusta de novelas ambientadas en época de guerra he echado en falta que la autora pasara de puntillas por un período tan interesante como lo fue la II Guerra Mundial y, de no ser por las pincelas que da sobre los bombardeos, las cartillas de racionamiento y los soldados que vienen y van a los campos de batalla, la obra podría haber estado ambientada en cualquier otro momento del siglo XX.

Cierto es que Gibbons no pretende hacer una novela de guerra sino más bien una crítica social de la época que le tocó vivir y lo hace con mucha ironía y ese sentido del humor tan particular que poseen los británicos, mostrándonos las consecuencias de la guerra de una forma muy particular, por un lado, y, por otro, la decadencia de la aristocracia intelectual. Para ello se basa en un sinfín de personajes los cuales aportan, en mayor o menos medida, su granito al desarrollo de la trama en la que Margaret soporta todo el peso de la misma.

Pese a ser una obra muy bien escrita, y tener Gibbons un estilo irónico y mordaz que me ha gustado, tengo que reconocer que no ha conseguido en ningún momento que conectara con Margaret ya que me ha parecido un personaje insulso, el ritmo narrativo me ha resultado lento y el argumento no me llamaba nada la atención. Esperaba cada vez que pasaba página que algo emocionante sucediera pero no ha sido así hasta el final de la obra y, pese a todo, tampoco ha sido nada del otro mundo ya que no ha alterado ninguno de los acontecimientos que te ves venir.

Con esto no quiero decir que sea  una mala novela, ni muchísimo menos, simplemente a mí no me ha gustado. Puede que no la haya leído en el mejor momento y que dejarla para volverla a coger al cabo de un tiempo haya influido en que no la haya apreciado como se merece.

Por último, mencionar la estupenda labor de las traductoras que con todas las notas a pie de página –cosa que agradezco mucho- hacen que se comprenda mejor el argumento cada vez que la autora menciona a algún personaje histórico o hace referencia a algún pasaje de obras que nos pueden ser, en muchos casos, desconocidas.

Por favor, que nadie se desanime si realmente le atrae el argumento, como digo, es una buena obra y el que no ha cumplido mis expectativas no significa que no vaya a cumplirlas para otros lectores. 

sábado, 12 de abril de 2014

Cadena de test



Hace unos días que Lady Aliena, de Páginas y secretos, y Marisa C., de Entre mil letras, me pasaron el testigo para continuar con esta cadena y, aprovechando que hoy está siendo un día tranquilo, aquí os dejo las respuestas a este test.

01.- El último libro que has leído.
El lápiz del carpintero de Manuel Rivas, a ver si saco otro rato y me pongo con la reseña.
02.- Libro que cambió tu forma de pensar.
Ningún libro ha cambiado mi forma de pensar pero hacerme ver con otros ojos algunas situaciones, sí. Entre ellos, La ciudad de la alegría de Dominique Lapierre.
03.-El último libro que te hizo llorar.
Tanto como llorar… pero carme alguna lagrimita, Entre tonos de gris de Ruta Sepetys. Una historia dura y unos personajes que dejan poso.
04.-El último libro que te hizo reír.
Cincuenta sombras de Gregorio de Rosella Calabrò, me eche unas cuantas risas, las cosas como son.
05.-Libro prestado que no te han devuelto.
Cuál de ellos, porque son unos cuantos. El último que presté, y desde entonces dije que no volvía a dejarle un libro a nadie, ha sido Composición en fotografía: El lenguaje del arte de José B. Ruiz. Sólo de pensarlo me pongo de mala leche.
06.-Un libro prestado que no has devuelto.
Ninguno, siempre he devuelto todo lo que me han dejado.
07.-Un libro que volverías a leer.
Sin lugar a dudas La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro, lo he leído un montón de veces y alguna más caerá.
08.-Un libro para regalar a ciegas.
Si alguien sabe la respuesta a esta pregunta que me lo diga. Cada uno tenemos unos gustos y regalar un libro no es nada fácil.
09.-Un libro que me sorprendió para bien.
Casadas, monjas, rameras y brujas. Todas las mujeres del renacimiento de Manuel Fernández Álvarez. Pensé que sería un tostón y me sorprendió gratamente.
10.-Uno de los primeros libros que leíste en la escuela.
La bruja Mon de Pilar Mateos, libro divertido donde los haya.
11.-Un libro que robaste.
Nunca he robado un libro y no voy a empezar ahora.
12.-Un libro que encontré perdido.
En mi trabajo se dejan muchísimos libros y no hay semana en la que no encontremos uno o varios. El último ha sido una guía sobre el Camino de Santiago en alemán.
13.-El autor del que más libros tienes.
No me he parado a pensarlo pero probablemente sea Arturo Pérez-Reverte.
14.-Un libro valioso.
El que guardo como un tesoro es un cómic de Mortadelo y Filemon, Barcelona 92, firmado por Ibañez y con dibujo incluido de Mortadelo.
15.-El libro que lees ahora mismo.
Westwood de Stella Gibbons, creo que no lo estoy leyendo en el mejor momento porque lo empecé, lo dejé y lo volví a empezar. Tal vez por eso no lo esté apreciando como merece.
16.-Un libro que prohibirías.
Ningún libro debería estar prohibido porque eso sería coartar la libertad de expresión de quien escribe.
17.-Un libro que llevas tiempo queriendo leer.
El tiempo entre costuras, de María Dueñas, lo quiero leer desde que lo publicaron y leí reseñas estupendas sobre él pero al final ahí sigue esperando.
18.-El próximo libro que vas a leer.
Algún libro de Lope de Vega o Recuérdame de María Martínez Ovejero, según la disponibilidad, porque el de Lope lo cogeré en la biblioteca y el de Martínez Ovejero se lo llevó ayer mi madre para leerlo así que será el primero al tenga acceso.
19.-Libro que no leerías jamás.
Pues no lo sé, de momento creo que ninguno.
20.-Tu trilogía o saga preferida.
La de Henning Mankell y su inspector Kurt Wallander, a ver si la continúo porque empecé la casa por el tejado.

Bueno, pues ya casi está, solamente me falta mencionar a tres blogs para que añadan otro eslabón más a la cadena y estos son:


Aunque todo aquel que quiera, siéntase libre de añadir más eslabones a esta cadena.

miércoles, 9 de abril de 2014

Tratando de planificar abril



Últimamente dispongo de poco o nada de tiempo para la lectura y visitar los blogs, las obligaciones mandan y el placer de leer queda relegado a un segundo plano. Así que las miras literarias para este mes primaveral no son demasiado exigentes.

Con terminar y reseñar Westwood, que me está costando horrores, me doy por más que satisfecha pero me gustaría leer algo de Lope de Vega, ya que lo tengo pendiente desde el mes pasado, así como el libro que tuve la suerte de ganar en el blog de Leyna, El rincón de Leyna: Recuérdame de María Martínez Ovejero.

Por otro lado, tengo que ponerme con la reseña de El lápiz del carpintero, contestar a las preguntas del premio que me concedió mi madrina literaria Lady Aliena desde su blog Páginas y secretos y también escribir una entrada pidiendo vuestra opinión sobre los lectores digitales.

Demasiadas cosas me parecen ahora que las veo escritas pero por intentarlo que no sea y si a alguien le sobran minutos o segundos sin saber qué hacer con ellos que me los mande.